D se desnuda en la noche
Museo Casa Rivolta - Unquillo - mayo de 2026

Muestra individual en el marco de Festival de Arte contemporáneo de Unquillo
Muchas de las estrellas que vemos en el cielo están muertas. Su luz sigue viajando hacia nosotros, aunque su punto de origen esté en las sombras. Cuando mis palabras llegan a los oídos de los demás, ya murieron en mi boca. Siempre hablamos in absentia, como si escribiéramos. A esto también solo podemos suponerlo. A D le gustaban los hombres, pero nunca pudo decirlo. Apuntalado, su deseo en carne viva, colgó de las paredes durante años, llenó las vitrinas y se confundió con las obras que plagaban la casa. Detrás de las estrellas agonizantes de sus cuadros, se apilaba la violencia primigenia y oscura de un viaje a lugares desconocidos. El amor llega muerto a los oídos de E, pero no lo sabe. Mira el crucifijo que cuelga de la pared, confundido entre las obras que plagan la casa. El amor nace muerto en su boca, pero no lo sabe, y confunde el amor con la muerte. Oscuras y salvajes, figuras sin nombre se desnudan en medio de la noche. El amor llega muerto a los oídos de la noche, mientras figuras oscuras degüellan las estatuas del patio. El planeta tierra es una nave espacial a la deriva, Algún día su estrella también morirá. El amor vive entre mi boca y tu oído, como la luz de tantas estrellas muertas. Un millón de vidrios rotos reflejan sus pequeñas luces, sobre las que yacen nuestras cabezas degolladas.


